Los ojos más brillantes que habré visto jamás. Escribiría poesía sobre ellos sino fuera porque ellos la inventaron.
Habría acabado con tantos pergaminos emborronados de tinta como me hubieran permitido los poros de tu piel. Y habría soñado con haberlos seguido con la punta de mis dedos hasta haber creído que tocaba las mismas estrellas que acunan a la luna cada noche.

Los días se me llenaban de lunas que entonces no eran más que días de noche y noches de negror espeso.
Eres la poesía cantándole al viento.
Eres justo lo que jamás tendrá definición.
Y en tu definición mismamente habré de perderme tantas veces...
Muy bonito post.
ResponderEliminarUn saludo